El cóndor andino (Vultur gryphus) es una especie emblemática considerada en la categoría de “casi amenazada” a nivel mundial, con una población en disminución (IUCN 2010; BirdLife 2010), En Ecuador está catalogada en peligro critico de extinción según la lista roja de aves de Ecuador. (Tarcisio,2002). En el año 2009 según el ultimo censo realizado en la region Centro Norte de la sierra de Ecuador se encontraron 27 ejemplares; a pesar de que no es una cifra concluyente, el número es pequeño por lo que el riesgo de desaparecer dentro de los próximos 5 años es probable. (Simbioe, 2009). El condor es una ave de gran tamaño que habita en la zona de páramo. éste es un ecosistema muy frágil que se ha reducido debido al cambio de uso para convertirlo en tierras agrícolas. Esto sumado a la baja disponibilidad de alimento y a la caza, se convierten en las principales causas de la desaparción del condor. En varios países su número se ha reducido. En Venezuela su estado actual es en peligro de extinción al igual que Colombia hasta el año 2000, aunque este país realizó un proyecto de reintroducción en el año 2008. En Bolivia se desconoce su estado actual y en Argentina se han realizado también nuevas reintroducciones y conjuntamente con Chile son los 2 países en los que se encontrarían en un mejor estado de conservación. Según lo datos del ultimo censo, la estructura de la población (proporción de juveniles versus adultos) muestra que las poblaciones de condores del centro y norte del Ecuador parecen encontrarse en un estado de no viabilidad biológica, en función de los largos períodos reproductivos que presenta esta especie, así como la edad (8 años de edad según estudios de cautividad) en la que los juveniles alcanzan la madurez reproductiva. Por este motivo es emergente su recuperación y conservación. (Simbioe, 2009). Estas aves carroñeras no sólo consumen los cadáveres que constituyen posibles focos infecciosos, sino que tienen la capacidad de degradar y destruir a los agentes patógenos presentes en ellos, por eso su conservación juega un rol importante en la cadena trófica. Es necesario incorporar actuaciones de conservación in situ, ex situ y realizar planes de restauración de sus poblaciones con el fin de evitar su desaparición de los andes Ecuatorianos.
El cóndor andino (Vultur gryphus) es una especie emblemática considerada en la categoría de “casi amenazada” a nivel mundial, con una población en disminución (IUCN 2010; BirdLife 2010), En Ecuador está catalogada en peligro critico de extinción según la lista roja de aves de Ecuador. (Tarcisio,2002). En el año 2009 según el ultimo censo realizado en la region Centro Norte de la sierra de Ecuador se encontraron 27 ejemplares; a pesar de que no es una cifra concluyente, el número es pequeño por lo que el riesgo de desaparecer dentro de los próximos 5 años es probable. (Simbioe, 2009).
El condor es una ave de gran tamaño que habita en la zona de páramo. éste es un ecosistema muy frágil que se ha reducido debido al cambio de uso para convertirlo en tierras agrícolas. Esto sumado a la baja disponibilidad de alimento y a la caza, se convierten en las principales causas de la desaparción del condor.
En varios países su número se ha reducido. En Venezuela su estado actual es en peligro de extinción al igual que Colombia hasta el año 2000, aunque este país realizó un proyecto de reintroducción en el año 2008. En Bolivia se desconoce su estado actual y en Argentina se han realizado también nuevas reintroducciones y conjuntamente con Chile son los 2 países en los que se encontrarían en un mejor estado de conservación.
Según lo datos del ultimo censo, la estructura de la población (proporción de juveniles versus adultos) muestra que las poblaciones de condores del centro y norte del Ecuador parecen encontrarse en un estado de no viabilidad biológica, en función de los largos períodos reproductivos que presenta esta especie, así como la edad (8 años de edad según estudios de cautividad) en la que los juveniles alcanzan la madurez reproductiva. Por este motivo es emergente su recuperación y conservación. (Simbioe, 2009).
Estas aves carroñeras no sólo consumen los cadáveres que constituyen posibles focos infecciosos, sino que tienen la capacidad de degradar y destruir a los agentes patógenos presentes en ellos, por eso su conservación juega un rol importante en la cadena trófica.
Es necesario incorporar actuaciones de conservación in situ, ex situ y realizar planes de restauración de sus poblaciones con el fin de evitar su desaparición de los andes Ecuatorianos.